La Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa, a través de una carta abierta a la prensa, ha propuesto una medida de ahorro energético, ahora que se ha hecho patente la gran dependencia energética del exterior que tiene España. Javier Díaz, presidente de AVEBIOM, cree que sería una buena medida por parte del gobierno, instalar 325.000 calderas de biomasa, lo que permitiría ahorrar entre 3.500 y 5.000 millones de euros en importaciones de petróleo y gas. Esta inversión, además del evidente ahorro y de la conveniencia ecológica permitiría generar mas de 35.000 empleos directos permanentes en un momento en el que se deben buscar alternativas laborales para la multitud de desempleados que engrosan las filas del paro.
En otros países de la UE como Suecia o Finlandia, han conseguido reducir su dependencia energética generando con biocombustibles sólidos (astillas y pellets) más del 30% de la energía consumida, en el caso de Suecia, un 2% más que lo generado con los combustibles fosiles (29%). España tiene que tomarse en serio la sustitución de gasóleo y gas natural por biomasa.
Además, Avebiom afirma que el precio del crudo se ha incrementado mucho en los ultimos meses, pasando de 70 dólares en 2010 a los 110 que ha llegado a alcanzar esta semana. Si hacemos una cuenta rápida, esos 40 dólares de diferencia supone incrementar en 24.000 millones de euros la factura que paga España a otros países por el abastecimiento. El vicepresidente del Gobierno ha recordado que por cada 10 euros que sube el precio del barril de crudo, España gasta 6.000 millones más al año, que van a parar a otros Paises, dejando el valor añadido fuera de España, y manteniendo una pesada carga sobre los ciudadanos, muy dificil de sobrellevar.




